En diez años el número de casos de anorexia y bulimia ha crecido sin descanso hasta colocarse en una media de 4.000

Valladolid

Ana Duarte / Paula Rodríguez / Sonsoles Rivera

Según fuentes del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, los Trastornos de Conducta Alimenticia (TCA) han ido aumentando a lo largo de los años. Entre estos trastornos encontramos desde anorexia y bulimia nerviosa hasta la enfermedad de la pica.  En el siguiente gráfico se muestra la evolución del número de casos registrados desde el año 2005 al 2015 en España, donde se puede ver un claro aumento de estas enfermedades.

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La Asociación Castellano Leonesa De Ayuda A Familiares Y Enfermos de Bulimia y Anorexia (ACLAFEBA) aclara que la anorexia es un síntoma de falta de apetito, y la anorexia nerviosa es una enfermedad mental, mucho más peligrosa que la primera.

El año en el que más casos se contabilizaron fue el 2014, donde las cifras llegaron a 4.339 personas diagnosticadas con este problema. La comunidad más afectada fue Madrid con 833 casos, seguida por Cataluña y la Comunidad Valenciana con 750 y 591 casos respectivamente. En el caso de Castilla y León se registraron 248 personas con este tipo de trastorno.

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Estas personas al no poder controlar aspectos de su vida utilizan el control de su cuerpo y de la comida como punto de estabilidad. Aunque esta enfermedad no depende solo del peso, tratarles con amenazas o castigos como en la frase: “Si no coges peso , te ingreso”, supone dar legitimidad a su trastorno. Es una enfermedad involuntaria, por ello, es importante la manera de tratar con estas personas.

Fuente: depositphotos

Casos resistentes

Según las últimas investigaciones, un 25% de pacientes con TCA se muestran resistentes al tratamiento y evolucionan hacia la cronicidad. Como es bien sabido, la resistencia al tratamiento no sólo se relaciona con la edad o con los años de evolución y puede producirse incluso en menores en los que la enfermedad ha tenido un inicio precoz.

Isabel, nombre ficticio puesto que la entrevistada no quiere desvelar su identidad, es una mujer con Trastorno de conducta alimentaria crónica. Su relación con la anorexia tiene más de 30 años.

La insatisfacción con el propio cuerpo desde la adolescencia hizo a Isabel entrar en el circuito de la anorexia nerviosa. Después de terminar una relación afectiva, consigue vivir una experiencia en Europa por una beca Sócrates, donde repasa los momentos que no han quedado resueltos de esa relación.

Al terminar sus estudios está satisfecha por iniciar su actividad laboral en el Archipiélago Canario; lejos de su domicilio aumenta su ansiedad y piensa que con un determinado modelo corporal es posible tener mayor éxito social. «Pedí a mis padres que se mudaran a vivir conmigo» afirma Isabel en la entrevista. «Pero esto no fue suficiente, a la larga me provocó un diagnóstico crónico, una baja laboral y una reversión en la adquisición de mi independencia».

El temor irracional a desarrollar una obesidad muy lejana siguió deteriorando su cuerpo y sus órganos vitales. Su psiquiatra promovió su ingreso hospitalario en la Unidad Regional de Trastornos Alimenticios (URTA) y «sin nadie consultarme ni yo quererlo, sufrí una incapacitación legal para ingresarme» confirma la entrevistada.

Para su diagnóstico de Malnutrición Severa y su baja conciencia de enfermedad, se le aplica un tratamiento de realimentación con sonda nasogástrica durante 4 meses. «Para evitar que me retirara la sonda o gastase energías me limitaron los movimientos hasta llegar a la contención mecánica continúa», explicó Isabel, para dar evidencia de lo que sufrió en su ingreso.

«En la consulta el médico me dijo que si me portaba mal, ya vería la que me podía esperar» comenta Isabel. A pesar de ello, esa contención verbal no tuvo efecto y en el ingreso en el hospital gana 14 kilos, que contabilizan en la fecha de alta y se propone una derivación a la unidad del Instituto de Trastornos Alimentarios (ITA) de Barcelona.

En el Convenio de Oviedo 9, Capítulo II, art. 7 dice: ‘‘La persona que sufra un trastorno mental grave solo podrá ser sometida, sin su consentimiento, a una intervención que tenga por objeto tratar dicho trastorno, cuando la ausencia de este tratamiento conlleve el riesgo de ser gravemente perjudicial para la salud y a reserva de las condiciones de protección previstas por la ley, que comprendan los procedimientos de supervisión y control, así como los de recurso’’ .

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Marimar Herrero Hernando, psicóloga especialista en trastornos de conducta alimentaria de la asociación ADEFAB de Burgos, habla de esta enfermedad como un trastorno alimentario que por lo general se da en personas con baja autoestima, baja tolerancia a la frustración o con dificultades para gestionar sus emociones.

El estigma, la vergüenza y la culpa hacen difícil que estos enfermos pidan ayuda y muchos de ellos acaban con diagnóstico crónico.

De hecho, todas aquellas personas que padecen esta enfermedad no se aceptan y creen que necesitan tener un «cuerpo perfecto» para poder ser aceptados en la sociedad. Su mente se emerge en un pensamiento básico: si engordan no van a ser bien vistos.

Extracto vídeo Querida Anorexia emitido en TVE

La enfermedad está las 24 horas del día durante los 365 días del año y afecta a toda la familia de los afectados.
Los tratamientos son largos, y muy costosos, son muchos los que no pueden pagar un tratamiento privado de dos mil euros al mes durante años.

Los Trastornos de Conducta Alimentaria son enfermedades silenciosas y mortales. Cuando se sufre en silencio parece que no estás enfermo

Los tratamientos y consecuencias para el círculo cercano al paciente: psicológicas, sociales, económicas…

El mundo cada vez está más enfermo, el aspecto legal va a ser muy importante en la práctica relacionada con las enfermedades psiquiátricas en los próximos años. Tanto en cambios legislativos como en lo referente a aplicación efectiva de leyes y normas ya existentes, sobre protección en internamientos involuntarios, prescripción fuera de indicación, marcar la incitación a la enfermedad como un delito, autonomía del paciente, etc.

El pasado 22 de enero La Generalitat de Cataluña ha aprobado la normativa para sancionar la apología de la anorexia y la bulimia en la red. Con este decreto ley se da cumplimiento al compromiso suscrito de lucha “eficaz” en este ámbito, fruto de los trabajos de la Mesa de Diálogo para la Prevención de los Trastornos Alimentarios que puso de manifiesto la necesidad “urgente” de adoptar medidas de protección y prevención ante la información potencialmente perjudicial presente en webs, blogs y redes sociales, sobre trastornos como la anorexia y la bulimia. Ahora necesitamos que esta ley se extienda a toda España.

PARA SABER MÁS

Trabajo fin de Máster 2016. Intervención en el entorno de pacientes con Anorexia Nerviosa en Zamora Alba Molinero Sastre

Diez enseñanzas de Hilde Bruch en su libro La jaula dorada, psicóloga clínica experta en trastornos alimentarios

Tasas de mortalidad en pacientes con anorexia nerviosa y otros trastornos de la alimentación. Un metanálisis de 36 estudios. English

Querida Anorexia, vídeo completo

URGENTE: Unidades Especializadas para los Trastornos de la Conducta Alimentaria ¡YA! Petición en Change.org.

El peso de la vida, vídeo completo

Otra versión del artículo en el sitio de Sonsoles Rivera

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